Archivado en: espanya
“(…)
Imagino que ahí, en el centro del hemiciclo, unos cuantos ciudadanos han penetrado hoy desde la calle. Me esfuerzo por verlos. Por mirarlos. ¿Quiénes son? Pueden ser un ama de casa camino del mercado, un empleado de banca, un botones de hotel, o un universitario. Les veo y me pregunto: ¿Qué piensan de nosotros?, ¿siguen nuestros debates?, ¿les ilusionamos o les desencantamos?, ¿hacemos lo mejor para su futuro, que es el de nuestro hijos?
Para comprender mi deber con nuestro pueblo yo me inspiro mejor en esa sencilla visión que en las frases sonoras y convencionales. La paz, la unidad y el progreso son ellos y para ellos. Esas palabras tienen carne y hueso, ropas y gestos. Confiemos en su esperanzada y libre participación, indispensable para el éxito, y tengámosles presentes durante nuestros debates, como yo pensaré a diario mientras, fiel al horizonte y atento al camino, presido mi Gobierno si merezco el honor de que ahora se me otorgue la responsabilidad de la investidura.”
Discurs d’investidura de Felipe González, 30 de novembre de 1982. A la fotografia, Carmen Romero seguint el debat al Congrés.
Serigrafia X-1707, commemorativa del III centenari de l’incendi de la ciutat.
- 100 exemplars, signats i numerats per l’autor, Miquel Mollà.- Estampació a set tintes sobre paper modigliani de 260 grams. 50 x 70 cm.
- Llegenda de la carpeta :
“Aquesta carpeta conté una serigrafia original de Miquel Mollà estampada 300 anys després que les tropes de Felip Vé de Borbó incendiaren i destruïren la ciutat de Xàtiva pel juny de 1707, per a escarni dels dèspotes i pal·liatiu de la ignomínia.L’edició consta de 100 exemplars, numerats i signats per l’autor, estampats a 7 tintes sobre paper Modiglia.ni de 260 gr, 100 exemplars)”.
- Preu: 60 euros. Podeu reservar la vostra serigrafia a xativa1707@hotmail.com.

Archivado en: món injust
Ha arribat el moment d’afrontar el problema. De plantejar solucions. Tots i cadascun. Pensant en un mateix i en els demés. En els que som ara i els que vindran.
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Pese a la movilización internacional sin precedentes a la que parece que hemos asistido, la ayuda humanitaria llega con cuentagotas a algunas zonas, siendo prácticamente inexistente en las inaccesibles localidades del interior, así como en algunos caseríos como Los Olivos o Carmen. En ellos, más de 400 familias se refugian de las frías noches en tiendas de campaña cubiertas de polvo, o en cabañas de esteras construidas sobre el solar de lo que un día fue su casa. Las calles continúan repletas de escombros, pese a que se trabaja duro. No hay nada que hacer, salvo esperar que llegue la Cruz Roja, o alguna secta cristiana que trata de captar fieles en momentos de suma debilidad, para el reparto de las legumbres y algunos pedazos de pollo con los que se organizan ollas populares, de las que se alimentan entre ocho y doce familias.
La furia de la naturaleza se ha cebado con los más débiles que, no pudiendo construir casas seguras, levantaban –y levantan de nuevo- sus muros de frágil adobe. Los iqueños esperan soluciones eficientes, desde la desconfianza hacia sus responsables públicos, salpicados últimamente por vergonzosos casos de corrupción al aprovechar la ingente solidaridad nacional e internacional para enriquecerse. Pero es el momento, dicen, de comenzar de nuevo, de trabajar en los cultivos de viñedo, maíz y papas, en esta región prácticamente desértica, que cuenta con enormes dunas de arena fina y algún oasis, como la Huacachina.
Pero los efectos del sismo se notan especialmente en los más pequeños. En la consulta psicológica de Médicos del Mundo en Pisco, instalados dentro del impresionante dispositivo sanitario cubano, son muchas las madres que llevan a sus hijos porque, desde el 15 de agosto, nada ha vuelto a ser igual. Los niños tienen miedo a la soledad por si se repite un terremoto. Padecen cuadros de ansiedad y se comen las uñas. No pueden dormir, las pesadillas son continuas y tienen miedo a la oscuridad. Los pocos psicólogos disponibles hacen un esfuerzo enorme por paliar los daños que no se ven, pero que más duelen. Cada uno pasa consulta a más de treinta pacientes por día, además de organizar visitas a los poblados para realizar trabajos de campo con grupos de menores. No obstante, hacen falta muchos más.
Pisco, Ica, Chincha, San Clemente (donde uno se enfrenta a la realidad de niños que mendigan para poder comer), así como el resto de pequeños pueblos aledaños, tienen que reconstruir sus casas, escuelas, iglesias, con materiales resistentes y no con barro. Hay que evitar para siempre que, por razones de condición social, las generaciones del futuro estén condenadas a revivir la pesadilla del presente. Pero, más importante si cabe, debe centrarse el esfuerzo también en mitigar en lo posible las secuelas psicológicas de los que lo han perdido todo, y especialmente en los más pequeños.
Y el gobierno peruano tiene la oportunidad histórica de demostrar que el Perú efectivamente avanza. Que, además de enorgullecerse de un crecimiento macroeconómico disparado, salvaguarda la procura existencial de los suyos.

Fotografies: Guillem Martorell. Text inicialment escrit per a “yo, periodista”, de elpais.com. La versió publicada a dita web es un extracte d’aquesta. Si voleu veure fotos interessants sobre ajuda humanitària, cliqueu ací.
Archivado en: General
Y decimos el Perú, porque el daño que dejó el terremoto del miércoles va más allá del dolor que hoy sienten nuestros hermanos de Ica, el departamento más afectado. Si la indiferencia gana, perderemos la oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos y a nuestros herederos que somos más que una nacionalidad escrita en un documento.
Si Machu Picchu nos elevó a la categoría de maravilla, si la gastronomía es embajadora en el mundo, hoy tiene que hacernos henchir el pecho la capacidad de movilizarnos y ayudar a quienes piden una mano fraterna. Como señala nuestro Editorial, esta tragedia nos conmueve como colectividad y solo nos queda ayudar.
Diario El Comercio, Lima, 17 d’agost de 2007.
PD: Estem bé, tot i que el terra sembla no voler calmar-se. I la impotència de no poder fer massa es fa cada cop més incòmoda.
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Miquel Alberola
Treinta años después de aquellas elecciones generales que iban a derribar la situación en la que la dictadura nos había alicatado, algunas cosas han ido más lejos de lo que los más finos ojeadores del momento pudieron pronosticar. Con todos los datos de entonces al alcance, nadie fue capaz de prever que un tipo de mirada oscura que ostentaba la secretaría general de la Cámara Oficial de Comercio de Castellón llamado Carlos Fabra, no precisamente comprometido en la lucha contra la dictadura, hubiese terminado enraizado en la poltrona que ocuparon sus antepasados y siendo, además, un entusiasta de la democracia. Tanto, que en su paradigma las elecciones han sustituido a la Justicia y, por consiguiente, se considera absuelto por las urnas de todas las fechorías feudales por las que la jauría de sabuesos de la Fiscalía le va al acecho. Lo mismo podría decirse del arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, que entonces ya era un pío nacionalcatolicista con una memoria histórica muy sectaria, y que ahora en sus incandescentes encíclicas utiliza un lenguaje revolucionario en defensa de “una sociedad que aspira a ser una democracia avanzada” frente a un Estado que “como un señor feudal pretende intervenir en la vida de sus súbditos a su antojo”. Y que, como si un cura del Pozo del Tío Raimundo se tratara, advierte de que “de las urnas salen modos de gobierno democráticos, pero ellas no otorgan derechos absolutos e inobjetables sobre la conciencia de los ciudadanos”. Sin duda, la realidad ha superado las expectativas que entonces trazaron los profetas más imaginativos, incluidos los que buscaron la verdad en el oráculo del LSD, y en la cresta de este cambalache incluso Rita Barberá cita a Ausiàs March con la piel de gallina. Pero entre todos los estupores que escondía el horizonte en su dobladillo, ningún acontecimiento fue tan imprevisible como que un tipo que entonces, ajeno a las inquietudes del momento histórico, despachaba embudos de plástico y sacudía la batería (no precisamente como John Desmore en la retaguardia de Doors) llegara a ser presidente de la Diputación de Valencia, sustituyendo a un ex falangista disfrazado de patriota chico. La despiadada metáfora de ese tránsito la constituye Alfonso Rus en la primera línea de la política valenciana mientras Raimon está vetado en los circuitos públicos. Y sin embargo, incluso tuvo que morir gente para ello.
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Miquel Calabuig i Adrià
Hui es constitueix la nova Corporació municipal amb set regidors socialistes, entre els quals jo no estaré. Després d’un procés intens de reflexió he decidit no prendre possessió de la meua acta de regidor, i deixar el testic a la gent nova per la que passa el futur del socialisme local.
Qui em coneix bé sap que he entregat totes les meues energies, tota la meua vida, a aquesta ciutat. Amb 26 anys vaig formar part de l’equip de l’alcalde Casesnoves amb la il·lusió de que moltes coses podien canviar. Amb eixa il·lusió de canvi vaig guanyar per una ampla majoria les eleccions de 1983, revalidant dues vegades més la confiança dels ciutadans. Durant els meus 12 anys d’alcalde, junt a altres regidors socialistes i no socialistes, vam crear les infrastructures necessàries per implantar el llavors incipient Estat de Benestar. Perquè era la nostra obligació i partint, sempre, d’uns principis ferms de lluita per una societat més justa. Tot a canvi de res més que el goig de veure que la qualitat de vida dels meus conciutadans millorava, tot renunciant voluntàriament a un futur professional derivat de la meua altra passió: la química i la farmàcia.
Ara em resulta graciós quan algú diu que en el període socialista de 1983 a 1995 a penes es va fer res. El que es va fer, sens dubte, és renunciar a la propaganda. Amb un pressupost tres i quatre vegades menor que l’actual, vam posar en marxa dos centres de salut, un hospital, s’acondicionaren i construïren nous centres educatius, ambicioses dotacions culturals, infrastructures necessàries per al nostre creixement… i tot sense sobrecostos, comissions ni corrupció de cap tipus. Esperem que la història i la voluntat democràtica posen a cadascú en el lloc que mereix.
En 2006, anys després de deixar la primera línia política, vaig decidir encapçalar de nou la candidatura socialista, animat per un grup de joves del PSPV-PSOE, els que seran protagonistes de la política local en els pròxims anys. El repte era difícil, i el perill de desgast personal, immens. Però pagava la pena assumir el risc en ares a poder arravatar la majoria a algú que, temps al temps, està en política només per enriquir-se. I a més calia assegurar l’intercanvi generacional. Ho hem aconseguit al si del PSPV-PSOE, i ara tocava a les institucions democràtiques amb un ajuntament dirigit per un equip jove i de sobres preparat. Però el passat 27 de maig un PP més fort del que tothom imaginava va repetir la majoria de fa quatre anys, com si res hagués passat des d’aleshores. Xàtiva ha perdut una oportunitat de futur important. I em dol. Però he d’agrair als 4661 votants socialistes la seua confiança, així com l’afecte que m’ha manifestat la militància del meu partit i un munt de ciutadanes i ciutadans que van creure en la nostra proposta de canvi.
Potser que les nostres idees i valors, els de sempre, no siguen fàcils d’entendre ara. Potser són difícils d’assumir o de sintonitzar amb una societat que viu en la immediatesa del dia a dia, que veu amb normalitat la degradació política a la que estem sotmesos. És per això que els socialistes hem de reflexionar profundament i obrir més, si cap, el nostre partit per poder afrontar el futur amb garanties. Confie en Xàtiva i en els seus ciutadans. I sé que ens encomanaran tasques de govern, més prompte que tard.
He decidit no estar en el nou Ajuntament perquè no vull ser cap obstacle per al treball municipal d’oposició, que de ben segur ens ha de portar a guanyar el canvi. Crec, més que mai, que és temps de deixar pas a gent nova en l’espai públic compartit. Però, també, reafirme un compromís: des d’on siga, continuaré en la lluita per la dignitat de la meua ciutat i per la millora de les condicions de vida dels meus conciutadans. Amb la generositat d’aquell que, ni ara ni abans, vol res a canvi.
Publicat a Levante-emv
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En absència d’niciatives institucionals sensates, el proper dissabte 16 de juny l’Associació d’Amics de la Costera, junt a ACPV i la Societat Coral el Micalet, commemoraran el 300 aniversari de la crema de Xàtiva. Com és conegut per tots, l’incendi de la ciutat començà el 19 de juny del 1707 i acabà en març de l’any següent. Sols se salvaren de la destrucció les esglésies i els béns dels partidaris del duc d’Anjou. La ciutat serà reconstruïda i rebatejada amb el nom de Colonia Nueva de San Felipe. Ningú es pot perdre els actes programats.



